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Cuidado de la piel: hábitos que ayudan y errores que conviene evitar

22 sept
5 min de lectura

Actualizado: hace 6 horas

El cuidado de la piel no necesita ser complicado. Una rutina sencilla, constante y adaptada a cada tipo de piel suele ser más útil que utilizar muchos productos a la vez. La limpieza suave, la hidratación y la fotoprotección diaria son pilares básicos del cuidado cutáneo. En Quito, por su altitud y cercanía al ecuador, la protección frente a la radiación ultravioleta cobra especial importancia.


Close-up view of a skincare product on a wooden table

Radiación ultravioleta y altitud en Quito


Quito se encuentra a gran altitud y cerca de la línea ecuatorial, dos factores asociados con una mayor intensidad de radiación ultravioleta (UV). La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que los niveles de radiación UV aumentan aproximadamente entre un 10 % y un 12% por cada 1.000 metros de altitud. Por eso, la fotoprotección diaria es especialmente importante, incluso en días nublados.


Factores ambientales que pueden afectar la piel


  • Radiación ultravioleta: la intensidad de la radiación UV aumenta con la altitud y suele ser mayor en regiones cercanas al ecuador.

  • Sequedad e irritación: los ambientes con baja humedad y temperaturas bajas pueden reducir la hidratación del estrato córneo y afectar la función de barrera, favoreciendo sequedad, aspereza e irritación.

  • Fotoenvejecimiento: la exposición acumulada a radiación ultravioleta contribuye al envejecimiento prematuro de la piel, por lo que la fotoprotección diaria es especialmente importante en ciudades de gran altitud como Quito.


Rutina diaria de cuidado de la piel


Una rutina básica puede centrarse en tres pasos: limpieza suave, hidratación y fotoprotección. No es necesario utilizar muchos productos; la constancia y elegir fórmulas adecuadas para cada tipo de piel suele ser más importante.


Limpieza


Utiliza un limpiador suave y no abrasivo, preferiblemente sin alcohol. Lava el rostro con agua tibia y evita frotar la piel con fuerza.


  • Frecuencia: hasta dos veces al día y después de sudar. En piel seca o sensible, una limpieza por la noche puede ser suficiente.

  • Qué buscar: elige un limpiador adecuado para tu tipo de piel. Si la piel es sensible o seca, suele ser preferible una fórmula suave y sin fragancia.


Hidratación


La hidratación ayuda a mantener la función de barrera de la piel y a reducir la sequedad y la irritación. Elige un hidratante adecuado para tu tipo de piel y aplícalo preferiblemente después de la limpieza, cuando la piel aún está ligeramente húmeda.


  • Tipos de piel:

- Piel seca o sensible: suele tolerar mejor cremas de textura más cremosa o emoliente, preferiblemente sin fragancia.

- Piel grasa o con tendencia al acné: busca fórmulas ligeras y no comedogénicas.


Protección solar


Utiliza diariamente un protector solar de amplio espectro, resistente al agua y con FPS 30 o superior en las áreas expuestas. La protección solar es importante incluso en días nublados, ya que una cantidad significativa de radiación ultravioleta puede atravesar las nubes.


  • Aplicación: colócalo antes de exponerte al sol y cubre de forma uniforme las zonas expuestas.

  • Reaplicación: cuando estés al aire libre, reaplica aproximadamente cada 2 horas y después de nadar o sudar.

  • Protección adicional: complementa con sombra, sombrero de ala ancha, ropa protectora y gafas con protección UV cuando sea posible.


Exfoliación: no siempre es necesaria


La exfoliación puede ser útil en algunas personas, pero no es un paso indispensable en todas las rutinas. Debe adaptarse al tipo de piel y a los productos que ya se utilizan. Una exfoliación excesiva puede provocar irritación, sequedad o empeorar algunos brotes de acné.

Si utilizas retinoides (incluido el retinol), peróxido de benzoilo u otros tratamientos irritantes, conviene ser especialmente prudente con los exfoliantes.



Alimentación y salud de la piel


Una alimentación equilibrada aporta vitaminas, minerales, proteínas y ácidos grasos necesarios para el funcionamiento normal de la piel. Sin embargo, ningún alimento por sí solo garantiza una piel “saludable” ni sustituye el cuidado dermatológico. En personas sanas, es preferible obtener los nutrientes principalmente a través de una dieta variada.


Hábitos generales


  • Frutas y verduras: forman parte de una alimentación equilibrada y aportan vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes.

  • Fuentes de grasas saludables: pescados, frutos secos, semillas y otros alimentos pueden aportar ácidos grasos esenciales.

  • Hidratación: bebe líquidos de acuerdo con tus necesidades, actividad y condiciones ambientales; no existe evidencia suficiente para afirmar que tomar una cantidad fija, como 2 litros diarios, mejore por sí sola la hidratación de la piel.


Cuidado específico para el clima de Quito


Dado el clima particular de Quito, aquí hay algunos consejos adicionales para cuidar tu piel:


Uso de humidificadores


Si el ambiente interior es seco, un humidificador puede ayudar a aumentar la humedad ambiental y reducir la sensación de sequedad de la piel. Es importante limpiarlo con regularidad para evitar la proliferación de moho y microorganismos.


Ingredientes útiles para piel seca


Busca productos que contengan ingredientes como:


  • Ácido hialurónico: ayuda a atraer y retener agua en la capa superficial de la piel.

  • Ceramidas: ayudan a reforzar la barrera cutánea y disminuir la pérdida de agua.

  • Glicerina: actúa como humectante y ayuda a mantener la hidratación de la piel.


Problemas frecuentes relacionados con la sequedad de la piel


Incluso con una rutina adecuada, algunas personas pueden presentar sequedad, descamación, tirantez o irritación. Estos síntomas pueden relacionarse con baja humedad ambiental, temperaturas frías, productos irritantes u otras condiciones de la piel.


Piel seca y escamosa


La piel seca puede presentar descamación, aspereza, picor o sensación de tirantez. El uso regular de cremas o ungüentos hidratantes y limpiadores suaves suele ayudar. Si la sequedad es intensa, persiste o empeora, conviene una valoración dermatológica para descartar otras causas.


Irritación y enrojecimiento


El frío, el viento, la baja humedad y la exposición solar pueden irritar la piel o empeorar el enrojecimiento en algunas personas. Si el enrojecimiento es persistente, recurrente o se acompaña de ardor, picor o vasos visibles, conviene una valoración dermatológica.



Cuidados de la piel en ambientes fríos y secos


En Quito pueden presentarse días fríos, ventosos o períodos de menor humedad, especialmente en determinados periodos del año. En esas condiciones, algunas personas pueden notar mayor sequedad, tirantez o irritación de la piel.


Usa una limpieza más suave


Si notas mayor sequedad o irritación, utiliza un limpiador suave, preferiblemente sin fragancia, y evita productos que dejen sensación de tirantez.


Refuerza la hidratación


Si la piel está más seca de lo habitual, puede ser útil utilizar una crema de textura más emoliente y aplicarla después de la limpieza.


Protege tus labios


Los labios también pueden resecarse con el frío, el viento y el sol. Utiliza un bálsamo labial no irritante y evita lamerte los labios, ya que la saliva puede empeorar la sequedad. Cuando estés al aire libre, es preferible usar un bálsamo con FPS 30 o superior.


Consultar a un dermatólogo


Si la sequedad, irritación o enrojecimiento persisten, empeoran, causan dolor, grietas, sangrado o ardor, conviene realizar una valoración dermatológica. Estos síntomas pueden deberse a algo más que factores ambientales y requerir un diagnóstico y tratamiento específicos.


En resumen


Una rutina sencilla basada en limpieza suave, hidratación y fotoprotección puede ayudar a mantener la función de barrera de la piel. En Quito, la altitud y la exposición a radiación ultravioleta hacen especialmente importante la protección solar diaria. Los cuidados deben adaptarse al tipo de piel y a las condiciones ambientales.


Fuentes consultadas


• Organización Mundial de la Salud. Radiación ultravioleta.• American Academy of Dermatology. Dermatologists’ top tips for relieving dry skin.• American Academy of Dermatology. 7 dermatologists’ tips for healing dry, chapped lips.



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